UN RECUERDO y UN PORQUÉ
P. Nicolás Rodriguez Verástegui, S.J.
1 INTRODUCCION DEL ADMINISTRADOR DEL BLOG
Nos hemos propuesto contribuir a la reconstrucción de la historia verdadera de nuestro paso por la Universidad Laboral de Gijón.
Para ello optamos por priorizar el empleo de materiales auténticos entre los que se encuentran las impresiones de los propios protagonistas de aquel singular proyecto educativo que se extendió por España a partir de 1955.
La Universidad Laboral de Gijón fué referente nacional durante muchos años y la labor de los Jesuitas probablemente no haya sido reconocida en su justa dimensión.
La Formación Profesional no era un campo tradicional del apostolado de los Jesuitas, a la manera que lo entendían otras organizaciones religiosas de la época, aun cuando su labor benéfica y asistencial tuviera ejemplos como la Fundación Revillagigedo de Gijón que perviven hasta nuestros dias.
Sin embargo, algunos de sus más señalados miembros fueron seleccionados para hacerse cargo de la recien creada Universidad Laboral de Gijón en 1953, dos años antes de su puesta en funcionamiento.
Con el Padre Valentín García como Rector, iniciaron este proyecto un puñado de jóvenes Jesuitas que dejaron entre nosotros los mejores años de su vida.
Hoy se recoge el reciente testimonio del P. Nicolás R. Verástegui, S.J. que fué el primer Secretario General.
Después de una dilatada vida de trabajo y estudio en distintos paises- se había formado en Teología en Lovaina; luego vino a Gijón, trabajó como Secretario General en la Universidad Laboral desde 1960. En 1966 fué nombrado Rector del Colegio Inmaculada y despues de unos años como Archivero de la Provincia de Castilla, estuvo de 1972 a 1990 con Subsecretario de la Compañía en Roma- donde desempeñó importantes responsabilidades en la Compañia de Jesús.Reside ahora en Salamanca.
Todos le recordamos siempre activo, elegante y atildado, estupendo profesor de Inglés, hombre culto y políglota que promovía en la Laboral el interés por la cultura, el arte y sobre todo, por conocer mejor la Europa que entonces nos estaba casi vedada. Supo introducir la dimensión europea de la Formación Profesional y nos hizo familiarizarnos sin complejos con los modelos educativos europeos de la epoca.
En esta carta apunta algunas claves que explican porqué los Jesuitas se fueron de la Laboral.
2 UN RECUERDO Y UN PORQUE DEL PADRE NICOLAS R. VERASTEGUI,S.J.
Nicolás R. Verástegui, S.J.
Julio 2002
El pasado 22 de junio asistí por primera vez a un Encuentro de AA.AA de la Universidad Laboral. Había leído con avidez el interesante libro de Javier O. Narbaiza "El día en que volvimos a la Universidad Laboral". Pero había desatendido la invitación que me habían hecho amablemente los organizadores. Alegaba mi edad, ocupaciones y la certeza de que habría de quedar 'off-side' en la Asamblea por haber perdido durante 35 años todo contacto. Craso error. Apenas llegado a la plaza central, los espontáneos y afectuosos saludos, y el calor de las presentaciones me quitaron la venda de los ojos. Los actos siguientes confirmaron esa impresión. Aun para mí -pésimo fisionomista y anciano desmemoriado- el estrato biográfico de mi etapa en la Universidad Laboral, sepultado en mi subconsciencia bajo otros estratos de vivencias posteriores, volvió a la superficie al veros, oíros, al hablarnos v unirnos en la Eucaristía y en la mesa .
Ya en el teatro, en el estrado, esos recuerdos tomaron formas más concretas: me vi en mi primera actuación pública, dando la lección inaugural del curso 1958, y otra más, y leyendo las memorias académicas de cada curso hasta 1966. Me fue fácil interiorizar cuanto estaba viviendo y el significado de mi presencia allí. Fue como volcar sobre una alfombra el baúl de los recuerdos:
36 años tenía cuando llegué a la Universidad. Estrenaba mi sacerdocio con ese primer destino apostólico después de una kilométrica formación. Aquí fui muy feliz, trabajando como Secretario General, Subjefe de estudios -jquerido Padre Messa!- y profesor. Hoy, cuando he cruzado el umbral de mis 80 años, al evocar aquella lejana etapa de mi vida, con la perspectiva y amplitud de horizonte que da tan larga distancia, veo en vosotros el resultado del esfuerzo colectivo, y que por esos ocho años tengo que dar muchas gracias a Dios.
Sí, fui a Gijón este año venciendo una inicial resistencia connatural a mi edad. El dulce sabor de una sana nostalgia, se cambió en inesperado gozo al estar allí. jCómo me llenó el corazón el oíros citar profusa mente y con gusto vuestros nombres, y los de vuestros tutores, inspectores y profesores; el participar en la sana camaradería, los sabrosos comentarios ante las fotos de la exposición, las respuestas a mi inevitable pregunta ¿qué ha sido de tu vida? , y renovar nuestra unión en la plaza, en la iglesia, en el teatro, en la mesa. ..!
Me asaltó entonces una reflexión: esto es lo que queríamos. Estos hombres, algunos ya abuelos, son del modelo que buscábamos formar para el futuro. Son la prueba de que la Compañía acertó al aceptar la responsabilidad no pequeña de ponerse al frente de una obra educativa tan relevante, ya veces tan controvertida. Es normal que los alumnos adolescentes que erais entonces, no os planteasteis una pregunta clave: por qué aceptó la Compañía de Jesús embarcarse en esta aventura? .Pero hoy, ya hombres con la madurez que os da tantos años de rodaje por la vida, podéis reflexionar sobre ello y tenéis derecho a saber la respuesta. Yo os la doy en cuatro líneas tomadas de la legislación suprema de la Compañía, de sus Constituciones :
El apostolado de la educaci6n en toda SU amolitud, debe de ser estimado como de gran importancia entre los ministerios de toda 18 Compañía para 18 prosecuci6n de su misi6n actual en servicio de la fe, de la que brota la justicia. ..Porque si este trabajo se lleva a cabo a la luz de nuestra misi6n hoy, contribuye vitalmente a la liberaci6n plena e integral del ser humano, conduciéndolo a participar de la vida misma de Dios.
Habéis entendido bien: apostolado educativo. Un sustantivo y un adjetivo. Algo así como 'género. y 'especie' Para la Compañía el 'apostolado' es lo sustanti- vo, 10 principal, todo cuanto hace. 'Educativo' es el adjetivo, una de las posibles áreas de la acción apostólica. Eso sí, un área de suma importancia, porque la educación del hombre -desde el parvulario al doctorado y más allá- es un campo apostólico de la mayor importancia, porque es la más obvia puerta de acceso al interior del hombre para orientar la dirección de su crecimiento como persona, como profesional, como cristiano. Cuando en la primavera de 1551 San Ignacio abrió en Roma una de las primeras escuelas de la Compañía, en el dintel de su entrada mandó esculpir este letrero: Escuela de Gramática. de Humanidades. v de doctrina cristiana. Gratis. Bello programa típico de un hombre del renacimiento y de la contrarreforma.
De una u otra forma, desde entonces ese rótulo está implícito en todas las instituciones educativas de la Compañía. y lo estuvo, naturalmente, en esta Universidad. Cuando la Compañía entró por el pórtico corintio de esta sede, venía a empeñarse en un apostolado a favor del hombre -en este caso, de hijos de la clase trabajadora- para cultivar su capacidad cultural y profesional, su desarrollo humanístico y su vida cristiana. Eso es lo que, en el mismo Gijón, venimos haciendo desde hace muchas décadas en las Escuelas Profesionales del Natahoyo, en el Colegio de la Inmaculada, y en el Hogar de San José para niños de acogida. La Universidad Laboral, como plataforma del apostolado educativo solo se singulariza- ba por la magnitud y excelencia de sus instalaciones, su excepcional dotación de medios de formación (materiales y de personal), y la modalidad de su financiación.
Si al cabo de 25 años, en 1980, la Compañía de Jesús dejó de prestar este servicio, ello se debió, no al fracaso, sino a las cambiadas condiciones que sacudieron a la sociedad española y a la propia Compañía de Jesús en aquel decenio. Hoy las Universidades Laborales, al menos ésta que es la única que conozco, la más emblemática, tienen un futuro por descubrir. Yo pido al Señor, -y os invito que os unáis a mi oración- que aquellos a quienes incumbe dar un alma a este inmenso cuerpo de piedra, acierten en sus esfuerzos y nuestra querida Universidad Laboral reemprenda con tesón y brío su misión de formar generaciones de jóvenes que sean, como nos pedía nuestro General, Padre Arrupe, "hombres para los demás", "agentes y promotores del cambio hacia un mundo más justo", como exige nuestra fe en Cristo. En vuestras manos está el porvenir. Que Dios nos ayude a todos. Que Dios os bendiga.
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